martes, 19 de agosto de 2008

Aquietando la mente II

Recuerdo haber leído un cuento hindú milenario donde un hombre que estaba muy aproblemado porque su casa estaba hecha un caos con todo desordenado y el tiempo no le daba para ordenar y menos para mantener el orden, visita a un sabio (o a Dios, no recuerdo bien) para pedirle consejo y ayuda.

El sabio le dice que él le puede facilitar un criado para que le ayude con las labores del hogar y así pueda mantener su casa ordenada, pero que debía tomar la precaución de mantenerlo siempre ocupado ya que si el criado estaba ocioso, se volvería en su contra y lo mataría.

El hombre se puso muy contento y no le preocupó la advertencia, pues con el caos que tenía estaba seguro de que el criado jamás tendría un segundo libre.

Fue así como el hombre esperó la llegad del criado. Al poco tiempo su casa comenzó a estar ordenada y el criado cada vez tenia menos cosas por hacer, esto le recordó la advertencia del sabio y se dio cuenta que pronto el criado iba a estar ocioso. Volvió a visitar al sabio y le pregunto que podía hacer a lo que el sabio respondió: Vuelve a tu casa y cuando el criado tenga tiempo libre dile que construya dos columnas e el frente de tu puerta y cuando las haya construido, cada vez que el criado vaya a estar ocioso, envíalo a trepar por las columnas una y otra vez hasta que lo vuelvas a necesitar.

Una explicación que leí del cuento en ese mismo libro, era que el tipo estaba confundido, era victima de su mente (miedos, preocupaciones, enojo, carencias, etc...) El sabio le ayudo a “ordenar” su mente poniéndola en el lugar que le correspondía o sea, en la del criado. Ocupando la mente en los asuntos que le corresponden, léase calcular, orientarse, ocuparse, solucionar, etc… y sacándola de todo habito relacionado con los miedos y preocupaciones, pronto el hombre se vio con espacio suficiente en su cabeza como para contemplar el aquí y ahora. Finalmente las columnas representan la espiritualidad y la instrucción era clara, cuando tu mente este ociosa ocúpala en asuntos espirituales.

Es un bonito cuento para darle a entender a los demás que tu sabes de estas cosas y dejar una buena impresión, sin embargo, como he contado en posteos anteriores, hasta que no lo haces “conciencia”, el conocimiento es solo un dato mas en tu mente.

El desafío estaba claro y se planteaban dos caminos a seguir:

  • había que transformar a la mente en un criado atento modesto y servil,
  • y por otro lado… aquí viene la parte mas difícil, había que “construir” una espiritualidad donde la mente tuviera el placer de conectarse con ella.

El primer desafío es el que traté en el posteo anterior “aquietando la mente”, el segundo desafío es mas complejo de abordar pero al mismo tiempo cuenta con una facilidad, cada uno de nosotros tiene una intuición espiritual mas aya de los credos o religiones, que vibra con “su propia verdad” cuando esta es descrita, por lo tanto, si mi verdad llega hace resonancia contigo, no tardarás en comprender este mensaje.

En el posteo “conócete a ti mismo” hable de la importancia de conectarte con la esencia de la vida que es la base fundamental de la columna que debemos construir. Una mente sola, desvinculada, que cree que somos producto de la evolución de la ameba, por muy controlada que esté, jamás te llevará al regocijo de vivir multidimencionalmente y correrás es riesgo de que nuevamente se vuelva en tu contra.

Cuando has construido esta columna espiritual conectado a la fuente y ves como tu vida se sincroniza de manera perfecta, es cuando tu mente adquiere la virtud de vivir el aquí y ahora, la pureza de no juzgar, la capacidad de contemplar y sobre todo el “valor” de no tener miedo.

¿Como se construye esta columna?

Se comienza por sanar el alma, ordenar la casa y limpiar los vidrios que te impiden ver el majestuoso paisaje plagado de milagros día a día.

Sanar el alma es una gran tarea, es la única tarea que en realidad “vale la pena” en el verdadero sentido de la palabra, o sea, vale el sufrimiento que hemos experimentado para sanarnos, lo que no significa que la espiritualidad sea sufrimiento, sino por el contrario, es la liberación de estos.

Sanar el alma es poner en orden nuestra vida, nuestro pasado, nuestras relaciones, pero por sobre todas las cosas “Reconocer” la divinidad que hay en nosotros y reclamar los atributos y dones que merecemos como divinidades que somos.

Trataré de ampliar y hacer mas práctica mi visión respecto a la espiritualidad en próximos posteos.

Un abrazo!!

5 comentarios:

Bandolera dijo...

bello y sabio cuento....te deja reflexionando. la mente es un animalito al que hay que domesticar...
Sldos

carmen dijo...

es dificil reconstruir el pasado,en sus emociones positivas,es dificil,aquietar el alma y actualizar a dios ,pero se puede ,sutilmente ,de a poco vas observando como piensas ,como enfrentas las situaciones y te vas viendo distinta,mas serena mas quieta y con mas percepcion desde fuera y poniendose en los zapatos del otro
es un proceso dificil pero no imposible y seguire trabajando en ello

carmen dijo...

es dificil reconstruir el pasado,en sus emociones positivas,es dificil,aquietar el alma y actualizar a dios ,pero se puede ,sutilmente ,de a poco vas observando como piensas ,como enfrentas las situaciones y te vas viendo distinta,mas serena mas quieta y con mas percepcion desde fuera y poniendose en los zapatos del otro
es un proceso dificil pero no imposible y seguire trabajando en ello

carmen dijo...

es dificil reconstruir el pasado,en sus emociones positivas,es dificil,aquietar el alma y actualizar a dios ,pero se puede ,sutilmente ,de a poco vas observando como piensas ,como enfrentas las situaciones y te vas viendo distinta,mas serena mas quieta y con mas percepcion desde fuera y poniendose en los zapatos del otro
es un proceso dificil pero no imposible y seguire trabajando en ello

Amagdena dijo...

HOLA ALVARO ESTUVE EN TU TALLER SAN-ARTE, NO TE IMAGINAS COMO LE CAMBIO LA VIDA A MI ESPOSO, PUES HAY MUCHA SIMILITUD ENTRE ÈL Y TÚ CON LOS PROCESOS QUE HAZ VIVIDO, SOY TERAPEUTA, HE HECHO MUCHAS EXPOSICIONES MUY MUY PARECIDAS A LAS TUYAS , DESDE MI EXPERIENCIA, Y MI ESPOSO ESTABA AHÍ PRESENTE,PERO DESDE LO FÌSICO, CUANDO FUI A TU TALLER CON ÉL , JAJAJ NO HA DEJADO DE LEER TU LIBRO, Y HOY ESTÁ CONVENCIDO DE QUE LA VIDA ES AMOR Y GRATITUD. GRACIAS POR SER EL SINTONIZADOR QUE MI MI ESPOSO LOGRÒ ESCUCHAR.

AMAGDENA,COPIAPÓ.